Al despertar sabía que lo acontecido la noche anterior sucedió de verdad. Aquella mañana de sábado llovía con intensidad , más de lo habitual, el sonido del viento era abrumador y Rómulo y Rena , hoy tampoco compartirían horas de juego conmigo. Pero algo en el ambiente me hacia pensar que sí, hoy algo iba a cambiar. Aunque el día frío y gris no era muy alentador . Resignada volví sobre mi mantita, emití un soplido a modo de sumisión y espere que el sueño me devolviera a una espera de conformidad. No tarde mucho en conciliar mis pensamientos con mi sensación de bienestar, pero algo llamo mi atención . Unas vocecitas venían de la casa principal , agudizé el oído y pude intuir que las voces estaban contentas y que hacian referencia a mi. Pasos, pasos que se acercaban rápidamente hacia donde me encontraba y sin más dilación , me vi bajo mi mantita, a los brazos de un cuidador recorriendo las instalaciones bajo la incesante lluvia que refrescaba con cada gotita mi cara.
Me encontraba en una amplia sala, llena de sacos de deliciosa comida de varios sabores , tamaños y grosores. Sería este el paraíso?.Mientras observaba la estancia, me acicalaban y secaban el pelo, y me cepillaban haciéndome unas cosquillitas que no pudieron evitar que me estremeciera a modo de confort. Entonces , la puerta se abrió. Bajo el pórtico iluminado por el candil de la entrada observe una silueta mojada , que muy lentamente se sacudía el agua , al tiempo que depositaba en el suelo un improvisado periódico utilizado a modo de paraguas.
Otro trueno aún más fuerte que el anterior hizo que se me erizaran todos los pelos y que sin apenas pensarlo, saltara a modo de salvación o más bien por instinto a fin de esconderme bajo mi mantita que se encontraba más allá de donde mis patitas podían alcanzar. Y allí estaba yo en el aire sin saber muy bien como conseguiría aterrizar cuando, note sobre mi cuerpo un calor maternal, una sensación de bienestar que se adueño por completo de todos mis sentidos, una mezcla de protección maternal y calidez. Suspiré y la relajación fue total, mi cuerpo cedió ,dejo de pertenecerme y sucumbió al éxtasis de sensaciones reconfortables que empapaban mis sentidos como algo hipnótico . Esperad, pero que estaba pasando y como es que estaba flotando? No,no estaba flotando, estaba ... Me encontraba en los brazos de la silueta que hacia unos segundos irrumpió en la habitación, estaba en brazos de C. Todo cobró sentido, las imágenes se sucedieron una tras otra y lo entendí , allí estaba el , tal y como me dijo la estrella, mi hogar , mi nuevo comienzo acababa de empezar. Cerré los ojos y me acurruque aún más si cabe, mientras de nuevo bajo la fría lluvia nos dirigimos al coche. Volví a quedarme dormida, la tranquilidad proporcionada al contacto físico me venció, mis ojos se intentaron mantener abiertos pero me fue imposible, sólo oía una voz que me decía " tranquila mi niña, no tengas miedo, ahora estas en tu casa , ahora estaremos juntos, duérmete mi niña"

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