Hola, antes que nada me presentaré, soy una chiquitina muy bonita y coqueta cachorrita de la raza Shar Pei, nací el 20 de diciembre del 2012, apuntadla bien que como toda buena dama, no volveré a mencionar mi edad nunca más. Estaba solita, en una residencia canina de la zona (Mascotas Costa Brava), mis hermanos se fueron y yo era la última que quedaba en ese lugar. Tenía varios amigos pero solía pasar el día en compañía de dos buenos cachorros hermanos de Terranova, llamados Rómulo y Rena.
Estos días pasados han sido días muy grises, llovía todos los días, nuestro sitio de recreo era un pastizal y se estaba haciendo eterno el estar encerrada en la caseta a la espera de que el sol devolviera la vitalidad a los días venideros.
Pero esa noche ocurrió algo, sucedió algo mágico. Esa noche tuve una revelación, esa noche del 26 al 27 se me apareció una
estrella.
Esa noche, el viento golpeaba con insistencia la ventana de la puerta de acceso al patio.Yo que soy muy asustadiza, estaba en mi rincón enrollada sobre la vieja mantita , que era el único recuerdo que me quedaba de mi mamá, apretando fuertemente mi pecho contra ella, para sentir seguridad intentando conciliar un sueño que ya tardaba en llegar. Fue entonces cuando oí algo fuera, como unos zumbiditos que
de la lejanía se apreciaba que se iban acercando. Me incorporé de un salto y muy lentamente dirigí mi mirada hacia la puerta. El viento había cesado y la lluvia era tan débil como imperceptible. Fueron unos destellos muy brillantes e intermitentes los que hicieron que se me erizara el pelo de la cabeza a la cola, y aún más cuando las sombras que como grotescas criaturas diabólicas de la noche, utilizaban las paredes del habitáculo para sus ancestrales bailes, las que hicieron que en un golpe de efectividad me acurrucara bajo la mantita, a la espera de un desenlace inminente.
Miedo, sentía mucho miedo, no paraba de temblar y mis dientecitos castañeaban al compás del estridente ritmo de mi asustadizo corazón.
Un golpe seco y el sonido de los cristales repicando como campanillas en el suelo hizo que me temiera lo peor. La puerta estaba abierta, no se oía nada, lo único que conseguía oír eran los latidos de mi corazón cual tambores africanos a forma de diapasón, Estiré las orejas todo lo que pude... intenté percibir el mínimo movimiento, presencia algo que me indicara que estaba pasando. Caí en la cuenta que tenía los ojos cerrados, tan apretados que la sensación era que nunca estuvieron abiertos, y decidí entreabrirlos para ver si, de ese modo conseguía echar luz al asunto.
Y eso fue lo que ocurrió, luz. No había ocurridad, las sombras bailarinas no se hallaban no había ninguna, de ninguna clase, todo era teñido con una luz azulada , como mágica. Inconscientemente salí de debajo de la manta y dirigí mis pasitos hacia el centro de la habitación. Esa luz producía en mí un efecto tranquilizador, de paz, de algo bueno, la sensación de que casi podía palparla y olerla, me recordaba a las nubes de algodón que tantas veces había admirado en el cielo viendo como dibujaban figuritas de animales a los cuales jugábamos a poner nombres. Y ahí estaba. Justo ahí, encima de mi cabecita a escasos milímetros de mi hocico la bola de luz más bonita y brillante que mis ojos jamás olvidarán.
Guau! salió de mi boquita al tiempo que me sentaba sin poder dejar de mirarla. Y entonces me habló, no de una manera física sino mental, oí claramente en mi cabecita, una dulce voz:
"No tengas miedo, mi niña" - dijo la voz
"No lo tengo" - mentí a modo de respuesta mientras mantenía la respiración.
"Vengo a darte una buena nueva, tus días de soledad e incertidumbre llegan a su fin, mi niña.
Mañana empezará para ti una nueva vida llena de alegrías y felicidad igual que la que yo tuve"
" Una nueva vida? De qué me hablas ? Quién eres? De donde vienes?" - Balbuceé a modo de preguntas
"Shiiiiiii, silencio, todo a su debido tiempo" .-obtuve como respuesta.
"Te contaré mi historia.
Soy una estrella llamada Skuba, antes de llegar a serlo era como tú, bueno quiero decir una perrita aquí en la tierra, pasé los años más felices de mi vida junto a mis amos y mis primitos Greck y Gala, unos monísimos York Shire, ella un poco diva pero el un gran tipo. Tuvieron cachorritos. Durante un tiempo tambíen pasé risas y juegos, con una de las hijas llamada Dúrcal. En fin, que me pongo sentimental y se me alarga la historia.
Pero no todo fueron risas y diversión. Fuí, ya de temprana edad, una perrita con problemas de salud, tuve que pasar por varias operaciones y éstas, Dios quiso, que hicieran agriar mi sociabilidad versus otros perritos y lo que fue más problemático hacia niños y otros pequeños animales. Entonces no lo veía, no lo entendía lo equivocada que estaba y el daño que hacía a mis seres queridos, a mis amos sobre todo. Siempre estuvieron a mi lado, siempre me protegieron, me amaron por encima de todo. Lo sé, el amor fue recíproco, pero a veces las cosas no salen según lo previsto y tuve que partir hacia el reino de los cielos, casi sin pre aviso, sin despedidas.
Esta partida ha hecho que mis amos, estén muy tristes, llevan varios días sin apenas hablarse por las noches, cuando están sentados en el sofá, mi ausencia les duele y les produce tal tristeza que sus corazones se tiñen de azul. Yo los observo des de arriba, y sufro por su dolor, pero poco puedo hacer ya por ellos que regalarles bonitos sueños donde poder recordar nuestros mejores momentos juntos. Esto les alivia momentáneamente mi pérdida pero, cada noche, la historia se repite.
Y aquí es donde ahora entras tú" - Dijo aumentando la intensidad de su luz, de tal manera que una sensación de calor recorrió mi cuerpo.
"Yo, como? - Dije
" A partir de aquí ésta será tu historia. Mañana despertarás en un nuevo hogar, en mi hogar. Llegarás como agua de primavera a avivar los colores de las flores, formarás parte de ese hogar, que ahora será tuyo y recibirás todo el amor, cariño y cuidados que te mereces, serás parte de ellos y ellos te querrán con locura. Es lo menos que puedo hacer por mis antiguos amos, devolverles la felicidad y de paso hacer que tú lo seas por primera vez. Yo estaré contigo, guiaré tus pasos, apaciguaré tus miedos y velaré tus sueños, mi niña. Ellos sabrán que tu eres especial, verán en ti , parte de mí, y eso los confortará y les devolverá la luz a su vida, y a su felicidad"
"Guau!"-Volví a exclamar
"Preparada mi niña para tu nueva vida? Que tengas dulces sueños y un mágico despertar"
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