sábado, 4 de mayo de 2013

Mi primera semana

Que el tiempo es algo sutil, que pasa sin ser visto , desaparece entre los dedos y apenas deja huellas a su paso, no es algo que os descubra yo, pero hoy hace una semana que disfruto de mi familia. He de reconocer que está siendo una experiencia nueva, llena de emociones, descubrimientos constantes y miedos aparecidos sin razón aparente. Pero es que a veces se me olvida que tengo 4 meses y medio y que tengo tanto que aprender , que no me es fácil tener que admitir que absorber todas y cada una de las experiencias maravillosas que día tras día van poniendo un adoquín en el camino de mi vida, es una tarea ardua difícil y costosa. Pero tengo la suerte de estar acompañada en cada momento por mis papis adoptivos. Estoy muy contenta con mis progresos, pase de , hace una semana no saber ni que era un collar y menos la función de la correa, a hacer mis primeros pasos acompañada por su vaivén enrollable. Es bastante agobiante, más bien asfixiante la sensación que produce la fricción del collar al tensar la correa sobre mi cuellecito. Lo pasé muy mal, no sabía como reaccionar, era imposible poder dar algún paso sintiéndo que me faltaba el aire, no entendía el fin de dicha acción hasta que mi tío Greck, mantuvo una amena charla sobre el uso y disfrute y las ventajas de ir atada. Pongo todo mi empeño en hacerlo bien, pero confieso que no siempre soy capaz de seguir el paso, pero estoy segura que con práctica seré una perfecta paseadora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario